Práctica deportiva con prótesis de cadera

La edad media de los pacientes que se operaban de una prótesis de cadera en Estados Unidos en el año 2014 era de 65 años.

Actualmente, el grupo de edad donde más prótesis se implantan en EEUU es entre los 55 y los 64 años, y cada vez es más frecuente encontrar pacientes más jóvenes en las consultas.

Se trata de personas que en su mayoría están activas laboralmente y que en un porcentaje elevado practican algún tipo de actividad deportiva.

Muchos de estos pacientes conciben esa practica deportiva como una parte imprescindible en su estilo de vida y no quieren renunciar a ella.

La alta demanda de este tipo de pacientes, hace que se operen cada vez a una edad mas temprana y que nos consulten sobre qué tipo de deportes podrán practicar una vez operados.

Lo primero que has de saber es que Sí es posible volver a la práctica deportiva después de la operación, y que es muy importante hacerlo de manera controlada y bajo la supervisión de tu cirujano.

Al principio es incluso recomendable, como parte del proceso recuperación, la realización de actividad ligera a partir del segundo mes de la operación como: la bicicleta estática, salir a caminar o incluso la natación (vigilando no flexionar mucho la cadera operada al entrar y salir de la piscina).

Una vez los pacientes se encuentran recuperados por completo, el tipo de deportes autorizados sin restricciones son aquellos de bajo impacto como: el ciclismo, el golf, el pilates , gimnasio, el trekking o la caza y pesca etc.

Los deportes de alto impacto con carrera y salto como el futbol, el baloncesto, el rugby o el running no son recomendables ya que practicados de manera regular podrían producir un aflojamiento y un desgaste precoz de la prótesis.

Existen deportes de impacto medio que pueden realizarse con moderación como el pádel o el tenis por parejas, y otros en función del conocimiento y la experiencia previa como el esquí y el patinaje.

No hay que olvidar, que el objetivo de una operación de prótesis de cadera es mejorar la calidad de vida de los pacientes, eliminando el dolor y mejorando la movilidad y la función de la cadera.

Por esto es muy importante que sea tu traumatólogo quien supervise este tipo de prácticas, valorando tu estado general y revisando el estado de la prótesis.